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22/06/2019

El Madrid conquista La Liga Endesa de baloncesto

Campazzo y Tavares los protagonistas

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El Barcelona Lassa había decantado a su favor cuatro de los cinco partidos contra el Madrid esta temporada y seis de los últimos ocho. Parecía que le tenía tomada la medida a su eterno rival. En el momento de la verdad, el del 'playoff' final por el título de la Liga ACB, los blancos se han impuesto en tres de los cuatro duelos para ser el campeón de la competición doméstica.

El dominio blanco en España es indiscutible: cuatro de los últimas cinco coronas. Mientras que para encontrar la última del Barça hay que remontarse a 2014. Campazzo hizo todo y de todo para que no hubiera un quinto y definitivo enfrentamiento. La dependencia que tiene su equipo en él es total. Eso sí, al argentino le acompañó la mejor versión del año de Rudy Fernández. Cuando se lucha en grande, él siempre está. El triunfador ha sobrevivido con nota a la marcha de Doncic. Y es que Tavares lucha los rebotes hasta cuando todo está decidido. Ese es el espíritu.

El guión era exactamente igual que el miércoles. El Madrid salió mejor y los locales siempre fueron a remolque. Los blancos se mostraron otra vez muy inspirados desde el triple. Anotaron cinco de los siete primeros intentos. Especialmente excelso estaba Rudy Fernández, en su salsa cuando siente el aliento del Palau en el cogote.

La primera gran renta fue un 8-19, con otro lanzamiento esquinado de Randolph desde fuera del perímetro. Pesic pidió tiempo muerto para atajar la sangría. Su equipo estaba sin ideas y Heurtel no había aparecido. Lo cambió por Pangos.

El canadiense, con una sobredosis de intensidad, anotó dos canastas que despertaron a la grada. Laso había mantenido su quinteto titular ocho minutos pero el momento de oxigenar. Por el parquet se hizo notar la presencia de Llull y de Thompkins, una de las amenazas madridistas en el tercer duelo.

El Barça se mantenía vivo porque volvía a ganar, aunque de manera momentánea, la batalla por el rebote con Singleton y Claver. El estadounidense era la mejor arma local y, por tanto, insustituible en el primer cuarto.

Un parcial de 11 a 1 puso a los azulgrana en la pomada: 19-20. La segunda unidad blanca hacía aguas. Nadie podía parar a Pangos, con siete puntos del tirón. Que Llull no es el que era se observa en las penetraciones. No tiene la explosividad de antes y eso le hace perder efectividad.

En los tiros libres estuvo la victoria en el último precedente entre ambos y los árbitros igualaron la batalla de las faltas cometidas, muy desigual el miércoles. Un triple de Pangos puso por primera vez al Barcelona con ventaja por 27 -26, minuto 12. Definitivamente, el base había tomado el relevo anotador de su compañero Heurtel.

Cuando el ataque madridista se llenó de nubarrones surgió de nuevo Thompkins, que no falla desde el triple cuando está solo. Los hombres de Laso estaban dispuestos a igualar o superar los 15 triples del tercer partido.

En la recámara estuvo mucho tiempo Rudy, quizás demasiado. Carroll no estaba tan fino como el escolta mallorquín. El que no paraba de jugar y de hacer jugar era Campazzo, con una batería inagotable. El tanteo se estancó en 30-34.

RIBAS Y PUSTOVYI, EN ACCIÓN

Las defensas se imponían a los precipitados ataques. El cansancio empezaba a hacer estragos y los protagonistas pedían a gritos el descanso para refrescar las ideas. Pesic se acordó del olvidado Ribas para dar un extra de descanso a Pangos y también de Pustovyi para intentar desplazar de la 'pintura' al gigante Tavares.

Pustovyi le puso ganas y un tapón descomunal a Caseur. A los 20 minutos se llegó con todo por decidir: 33-37. El Madrid se escapó de diez puntos nada más salir de la ducha: 37-47. Pero quedaba un mundo.

Pangos le hacía una defensa asfixiante a Campazzo, que apenas podía recibir el balón. El Barcelona necesitaba anotar cómo fuera y allí estaba Kuric. Los blancos recibían una mala noticia porque Rudy se iba a las tres faltas en el minuto 26. Y claro, Laso le reservó.

El trío arbitral hacia la vista gorda con las continuadas manos mientras los locales se acercaban de nuevo, con un parcial de 8-0. Ondeaban las banderas en e coliseo culé porque había partido y había Liga.

Pero al Barça le seguía pesando la sequía de Heurtel. Seguía sin ver el aro cuando sólo restaba un cuarto. El Madrid dominaba y dominaba pero con la sensación de que el trabajo no estaba hecho. Causeur y Campazzo sumaban dos triples que volvían a dar cierta tranquilidad a los suyos: 47-55.

CAMPAZZO, EL CHICO PARA TODO

Quedaban los últimos 10 minutos de la temporada. Era el esfuerzo final. Heurtel anotó sus pimeros puntos. Podía ser un aviso de reacción. No lo fue porque Campazzo no quiso. Si buscan un MVP en la serie final apunten el nombre del director de juego argentino.

Pesic salía a dar órdenes en la pista del Madrid. Sabía lo que se jugaba. El Barcelona tendrá que afrontar otra reestructuración de su plantilla y no se sabe si será con el serbio en el banquillo.

Taylor parecía dar la puntilla a falta de cinco minutos con una penetración que situó el 55-64. Los visitantes se empeñaron en seguir dando emoción desperdiciando un ataque tras otro. Se pasaban la pelota como si fuera balonmano. Pero es que su adversario había perdido la brújula. Eso les salvó de recibir otra remontada.

A falta de dos minutos, el marcador reflejaba la máxima ventaja: 55-67. Sólo con agotar sus posesiones le valía al campeón. Y le valió. En el Palau se escucharon gritos de "campeones". Eran blancos.

 

Fuente: Marca

Foto: El Español

Link: https://www.marca.com/baloncesto/acb/playoffs/2019/06/21/5d0d42e922601d3a678b4596.html

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